Hoy en día todo sistema informático, página Web, sistema de comercio e incluso nuestro sistema operativo cuenta con una o varias contraseñas para proteger nuestros activos informáticos.
Las contraseñas no se crearon para ocultar nada, se crearon para proteger su identidad, sus datos, su información y sus acciones. Recuerde que para cualquier gobierno, empresa u organización, su cuenta o usuario son auditables y lo que ocurra es su responsabilidad, por eso un individuo mal intencionado usaría la cuenta de otra persona para hacerle daño a terceros o realizar una actividad fraudulenta o criminal.
Las recomendaciones básicas sobre la seguridad de nuestras contraseñas siempre son las mismas.
No escriba su contraseña en ningún lugar visible o en un lugar donde pueda ser encontrada o que sea público, lo mejor seria que solo la memorice, pues escribirla en algún lado siempre incrementa el riesgo de que alguien la encuentre y la use. Piense si haría lo mismo con la llave de su casa de su auto o con su tarjeta de crédito.
No preste su contraseña, si la presta, la pierde. Y si decide prestarla, mejor coloque toda su información, datos privados, cuentas bancarias, etc., en una carpeta y déjelos en la acera frente a su casa es probablemente igual de seguro.
No use palabras conocidas, nombres propios (de la familia), o de diccionario. Puede estar seguro que es lo primero que quien quiera descifrarla probara. (A esto incluya malas palabras, seudónimos, lugares conocidos, etc.)
Recomendaciones para crear contraseñas:
Trate de usar acrónimos, neumónicos, letras y números al azar, o inserte caracteres especiales entre palabras, remplace números con letras (‘o’ a cero, ‘i’ a ‘1’, ‘E’ a ‘3’).
Las mejores contraseñas son las largas, que tienen números, letras y caracteres especiales intercalados (símbolos como: #%/), y si usa además mayúsculas y minúsculas es mejor.
Escriba algo que pueda recordar, cree su propia forma de codificar palabras conocidas por usted, de tal forma que nadie sepa como decodificar y el resultado para su contraseña no tenga sentido (vea la primera y segunda recomendación para crear su formato de codificado). Puede hacerlo, todos lo practicamos en juegos cuando niños.
Cuando escriba su contraseña, no lo haga frente a otro, que no le vean (lo mismo se aplica a cuando escribe su PIN en el cajero del banco). Haga respetar su espacio.
Por último, desconfié de cualquiera que quiera inducirlo a escribir una contraseña, PIN de acceso o frase de paso en una maquina que no sea suya o de la que no confíe, muchos individuos sin escrúpulos trataran de inducirlo a hacer esto para capturar su información con alguna herramienta.


